Todos hemos comprobado que la fuerza del amor es la más poderosa fuerza que mueve al mundo, esa fuerza invisible que nos hace creer, crecer, nos motiva e ilumina.  Uno de sus principales rasgos es la bondad, esa bella cualidad que nos hace dar sin esperar, que nos motiva a ayudar y que muestra nuestra empatía con el mundo.

Dentro de un mundo tan conmocionado por el día a día, muchas veces se nos hace difícil priorizar en la educación de nuestros hijos e incluso en nuestro propio crecimiento interno.

Muchas veces uno de los mayores retos es inculcar valores y principios fuertes, mientras en el exterior nos atacan los contravalores por medio de la tv, música y noticias.

Bondad: La definiremos como un acto de amor, desinteresado que haces por una persona sin importar el resultado, das un detalle, una palabra, escuchas, sin juzgar, por el simple motivo de hacer algo bueno por alguién.  Te interesas por otro ser vivo: una persona, una planta, una mascota, la naturaleza.  Lo mejor de la bondad es que puedes esparcirla en cualquier lugar

Entonces llegamos a la pregunta del millón ¿Cómo hacemos de la bondad un hábito y porqué?

Iniciemos con el ¿Porqué?

La bondad produce en todo nuestro ser agradecimiento y vivir agradecidos nos hace seres felices, eleva nuestra autoestima y engrandece nuestro interior.

¿Cómo inculcamos la bondad?

  1. Enseñamos con el Ejemplo:  si nuestros hijos ven en nosotros una forma de actuar ellos la repetirán, es esencial que reconozcamos que nuestros hijos en muchas de sus acciones son el reflejo de nosotros mismos.  Actúa con bondad sobre todo con las personas que tienes cerca, tus hijos, tu pareja, tus amigos y las personas con las que convives día a día.
  2. Introduce en su rutina de poco en poco actos de bondad, pequeños detalles, por ejemplo elige un día determinado para que llamen a sus abuelos o familia cercana para simplemente preguntar como se encuentran.    Elige un día que no sea una fecha festiva y envía un pequeño detalle a sus amigos en el colegio.   Te sentirás orgullosa de como estos actos se irán convirtiendo en parte de su vida y como además de hacerlos crecer como personas, irán incrementando su autoestima.
  3. Identifica la bondad:  si ves en una película, en una caricatura o en la vida diaria un acto de bondad, reflexiona con ellos y compartan las emociones que produce a los involucrados.

Estas actitudes se multiplican y contagian y sembrarás tu granito de arena para hacer de nuestro mundo un mundo mejor.  Si tuviste la oportunidad de ver la película «Cadena de Milagros», es así como funciona la bondad, va creciendo y cambiándonos por dentro.

Hoy es un buen día para sembrar amor #siembraamor

 

 

 

 


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